lunes, 14 de marzo de 2011

Gádir

No se lo digas a nadie, es un secreto...

Lo que guardo entre mis dedos cuando las olas desnudan la arena, lo que guardo en mis retinas mientras mis ojos desnudan tu cuerpo.

No se lo cuentes al viento, solo escucha...

Lo que no te dicen mis labios, te lo susurran mis palabras.

jueves, 14 de octubre de 2010

El Árbol Desnudo


Desconozco si algún día conseguiré, por fin, asimilarlo. Todavía me parece una mentira, una confusión, un error, una macabra broma que mi mente se niega a aceptar. Otra vida que se llevó el verano, pero no una vida cualquiera...

Cuando la muerte acecha a un cuerpo joven, tan inocente, tan lleno de vida, y lo golpea de esa forma tan trágica e inesperada, todo el mundo se lleva las manos a la cabeza, aunque suspiran aliviados al ver que la desgracia ha pasado de largo para ellos y para sus conocidos más cercanos. Yo fui uno de ellos... Hasta que me enteré que te había tocado a ti.

Se que estos son solo palabras insignificantes y tardías, bastante torpes, empapadas por el sabor salado de las lágrimas. Unas palabras que te merecías en vida, no te quepa la menor duda... Ojalá me hubiera molestado en conocerte mejor cuando estabas con nosotros, pero esta vez siento que la muerte no es una barrera inseparable, y creo que estoy hablando contigo ahora más que nunca.

La vida es como un árbol que va perdiendo hojas, poco a poco, hasta quedar desamparado y desnudo. Pero tu recuerdo nos guarnecerá del sol y de las lluvias.

Ahora si que hay ángeles en el cielo.

Para mi alumna favorita. D.E.C. Nunca te olvidaremos, cuida de nosotros desde allí. Te quiero.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Icarus



Una vez que he contemplado toda la creación desde ahí arriba...

 ¿Cómo voy a poder conformarme con vivir allí abajo?

sábado, 4 de septiembre de 2010

Angel of Lust



La luz enrojecida de dos velas se proyecta en un cuerpo que se contonea. Un volcán que escupe lava y te lame con cuchillos de fuego...

-Te odio, te odio...

Si, pero cada noche entro por tu ventana, pero cada noche nuestros suspiros se acompasan en perfecto ritmo, pero cada noche tus uñas se clavan en mi espalda, dibujando el mapa que viola los mandamientos. Es imposible no saborear ese aroma de sucubo que trepa por mis sueños, gimiendo mi nombre.

-Dime que me quieres.
-¿Para qué? Si todo es perfecto así.
-Y además sería mentira, pero miénteme.

Las reglas están dictadas por aquellos que no pueden cumplirlas, y  un trozo de cuero negro hace que todos mis principios ardan en el infierno. Las promesas se ahogan en dulce sudor que ensucian las sábanas.

-Te odio, pero sin ti no podría vivir. No tendría sentido.
-Esa canción me va gustando más.
- Ahora cállate.

Es el momento de caer del cielo, el dolor y el placer en el mismo lecho, respira las cenizas de la lujuria y condena tu alma a mi silencio. Al calor de tus piernas, al sabor de tus labios, al contorno de tu piel. A todo lo que un día juré pasión eterna.

-Sabes que mañana volverá a pasar lo mismo.
-Ojalá lo supiera...

El Edén arrasado por un secreto en el oído, por una caricia calculada, un dedo que se pierde de dirección. El día que entra por la ventaja y la brisa que apaga la vela.

-Las palabras se las lleva el viento.

Y me giro contemplando a un ectoplasma  que ríe sarcásticamente.

-Hasta mañana...

miércoles, 28 de julio de 2010

Deus Impeditio Esuritori Nullus 2


Las promesas que hacen los príncipes muertos desfilan en hordas de ebrio clamor, pisando la semilla del maíz que el pueblo hambriento arrojó al suelo. Dos locos que se escapan del mundo de los cuerdos y se abandonan en los sueños rotos de un malabarista harapiento. Así es nuestro futuro, y nuestro pasado, y nuestro presente...

Transformas en polvo todo el oro que tocas, escupiendo al Hijo del Hombre en la boca mientras la yaga de su costado  sepulta de nuevo la ciudad de Pompeya.   Te cubren rastrojos en llamas y tu sangre sigue siendo la del hielo inexpugnable, guardián de los secretos de tu piel, amante nocturno del letal veneno que a veces me permites beber de tus venas de alquitrán, impasible, por encima del Bien y del Mal.

En el día del Juicio Final nos hallaran odiándonos apasionadamente, mintiéndonos a la cara, devorando nuestras almas a mordiscos y dentelladas... Hoy la Torre de Babel llora fuego y recuerdos, deja que su fina lluvia te empape y haga estragos en tus ropajes, deja que la ambigüedad del sol te ciegue.

La historia se repite, gira como una ostentosa rueda que machaca a los incautos que osan escapar. Tus encantos, que ayer me encadenaban a una cama, hoy alimentan la bilis que saborea mis labios, pero rebosan la frontera imaginaria del odio y el amor. El lugar donde Rómulo castiga a Remo hasta la muerte y levanta un altar de piedras fratricidas.

Oh, no sabes cuanto te odio mientras lamo tu cuerpo... Te olvido cada amanecer hasta que tu recuerdo me duele como una puñalada  bañada en óxido. No soy el ángel que mirabas con ojos inocentes. No eran ojos inocentes los primeros ojos en ofender al alba.

Ni tú eres tú ni yo soy soy.

viernes, 16 de julio de 2010

Caminos de Gloria




El gol de una generación talentosa y trabajadora.

El gol del buen gusto.

El gol de toda España.

Un gol a la mediocridad.

Un gol a los políticos.

miércoles, 30 de junio de 2010

Bohemian Lisbon


En la jungla de un millón de luces te quiero ver yo, bañándote en harapos de estrellas de viejas glorias que sobreviven en un callejón de techo bajo. En calles empedradas que mueren en el fin del mundo, empapado por un azul infinito que araña la costa como un Hijo Pródigo.

Prendido de sucios bares llenos de promesas etílicas de color tinto, he seguido un rastro de brisa atlántica que muere en dos faros de ártico cristal. Su legítima propietaria, una beldad de Europa del Este que se contonea sensualmente mientras Simarik nos llena de besos, levanta el vuelo de cien mil mariposas sin alas.

¡Oh! A veces la lujuria es tan poderosa y bella. El poder del pecado, preciso, que se clava como un dardo mortal que en silencio da en el blanco y mata a bocajarro, ahora somos dos almas que se arrastran y se muerden hasta el corazón. En un lecho de saliva despiertan todos los sueños prohibidos que al amanecer dormimos, y en la ciudad donde muere el Tajo no dejamos palabra que no fuese escrita con sangre ni verso que no fuese regado por un Terras do Sado.

Al calor de un Fado los besos se roban mejor