Políticamente incorrecto, cuando el sueño de un loco se torna en unir palabras no puede salir nada bueno para los hipócritas. Una mirada visceral a los secretos que nadie otorga.
lunes, 15 de febrero de 2010
14-F
No se si hay vida inteligente en otros planetas (ni siquiera estoy seguro de que la haya en este...), pero imagino lo que deberia pensar algun vecino galáctico que nos estuviese observando el 14-F:
A) Que somos unos empalagosos de forma antropomórfica.
B) Que somos sencillamente gilipollas.
C) A y B son correctas.
Personalmente apuesto por la C. Me resulta extremadamente gracioso observar como un dia cualquiera de repente nos cambia el chip y se nos pone en modo: reproductivo. ¿El hombre estaba tan lejos del resto de los animales? Lo realmente triste es el mensaje intrínseco que tiene la cuestión, lo diré claramente para que se entienda: Si esa noche duermes acompañado eres un ser poderoso y afortunado, envidia de todos, el rey de la manada, el macho dominante. Pero si te vas a la cama como lobo solitario eres un sujeto raro, ejemplo de lo que nadie quiere llegar a ser, una abominación de la sociedad. Da igual que los otros 364 dias del año hayas montado en tu cama una bacanal que sería la envidia del mismísimo Calígula...
Ramos de flores con fecha de caducidad, peluches que se amontonan en las estanterias, bombones que atacan a tus arterias, cenas que no por caras van a ser especiales... Y promesas que se las lleva el viento.
Apropósito del 14-F, me preguntaba la semana pasada por mis planes una amiga mia, a lo que le respondí:
-Pues estoy dudando entre una escapada a Xerez a ver los entrenamientos o ir con unos amigos a subir la Pedriza por enésima vez.
-¿Cómo? ¿No sabes que dia es el domingo?
-Claro, el domingo es... ¿Domingo? - Le pregunté, bastante extrañado por su reacción.
- Es el día de los enamorados, alma cándida... No me digas que no vas a engañar a ninguna inocente esa noche, no me lo puedo creer...
- ¡Bah¡ Para eso siempre hay tiempo...
-¡ No tienes remedio¡ Debes buscar a la mujer de tu vida. Al final te vas a quedar solo con tu soledad.
La mujer de mi vida... Aunque todo eso me sonaba a monotonía, le fuí dando vueltas a esas palabras durante el resto de la semana. ¿Soledad? Seguro que no se refería a ningun nombre de chica... Lo mismo hasta tenía razón: que nunca me implicaba con nadie, que tenía miedo de pasarlo mal o de darme a conocer. Pobre de mí, que me esclavicé a estos pensamientos. Tenía que hacer algo con mi vida y no podía esperar. La melodía de mi teléfono móvil (esta semana tocaba la banda sonora de Piratas del Caribe) me sacó de mi momento de evasión. Cambio de planes: el sábado a los carnavales. Un sitio perfecto para exhibir mi nuevo yo, más casadero, más maduro, y más blablabla.
Me aburría soberanamente, además mi traje de Julio César no era la mejor arma para luchar contra el frío. Tuve que aumentar la dosis etílica (la última vez que bebí alcohol fue en nochevieja, no soy muy dado al bebercio para ser sinceros), y aun así seguía desechando posibilidades: aunque apetecibles, ninguna parecía ser la "mujer de mi vida". Ya me estaba arrepintiendo de la disparatada idea cuando me traicionaron mis sentidos (y una mezcla de cubatas y cervezas) y me fijé en una chica que iba disfrazada de... no, no me acuerdo y dudo que en ese momento supiese de que iba disfrazada...
El ruido de unos malditos pájaros me despertó. Estaba en el campo. Ya era de día y estaba en mi coche, me dolía todo el cuerpo y tenía agujetas. Durante unos segundos intenté hacer un ejercicio de memoria y recordar los hechos que me trajeron hasta aquí. Demasiado duro para lo temprano que era. De repente me roza un codo y me baja de las nubes. La chica del carnaval se despertaba. Tenía un corte de pelo bastante moderno, la verdad es que era muy bonita, se desperezaba y estaba arropada con mi disfraz, no llevaba nada más debajo... Mientras se vestía (con toda la dificultad que conlleva vestirse en la parte trasero de un coche) la contemplé con descaro. Tenía una piel muy apetecible, de hecho le había dejado marcas que así lo aseguraban. Mis ojos seguieron bajando... su vientre que invitaba a bajar. Su secreto de mujer, que consiguió regalarme unos instantes de optimismo. Pensé: "Despues de todo, puede que los demas tengan razón. No debería huir como siempre, lo mismo es la mujer de mi vida, tengo que darle una oportunidad".
Pero como todo instante de optimismo, muere con la misma rapidez con la que nace... Se me ocurrió que sería una buena idea invitarla a desayunar, conocernos algo mejor, proponerle un plan de San Valentín. Fué a mitad de camino, donde se le ocurrió darse a conocer...
-No me gusta el ruido que hace tu coche, seguro que es malo para la naturaleza. ¿Qué motor tiene? Seguro que estamos provocando el cambio climático ahora mismo. Dios mio, que mal, que mal. Oye, tengo intolerancia a la lactosa, lo digo por lo del desayuno. Este verano podíamos irnos por Europa. Vendes tu coche, nos pillamos una furgoneta y el mundo es nuestro. En serio, ademas no puedo mezclar el café con mi medicación. ¿Qué haremos el domingo?.
Me excusé diciendo que no podía ir a desayunar, que tenía que ir a hacer daño a cierta amiga... y el domingo... le dije que el domingo estaría ocupado fustigándome y blasfemando. No me da la gana tener una media naranja a la que invitar a un italiano y decirle lo guapa que es una vez al año.
Y si, se que así lo más seguro es que siga estando solo, que seré ese tipo de personas que sirvan de mal ejemplo, y que seguiré desayunando con la soledad todos los dias. Si, pero al menos, es mi soledad.
jueves, 11 de febrero de 2010
Sonne
Y su luz os cegará tanto que vuestras pupilas quemarán el aire.
Tanto esperar la luz para ahora tener miedo de ver la soledad que a oscuras era tu abrigo. Pero no temas, esta noche apenas se habra dormido. Pero no temas, el sol hoy nacerá de mis ojos.
Un volcán que recorre tu cuerpo y lo lame con sutiles brasas que derriten cascadas de hielo.
Eso que brilla, allí en el cielo, y que descansa en mi piel.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Poison Red
Pasas cerca del bosque una helada noche de invierno y aun así huelo tu aroma, un pañuelo de seda que se cae y me recuerda el olor de tus sueños. Entre la maleza me abro paso embriagado de una presa muy tentadora.
Oh, tú no conoces lo quebradizo de la demencia...
Soy la luz del sol que funciona de noche, soy el candil que se enciende sin fuego. Me guío como el niño ciego que busca a su madre olfateando. No puedes estar muy lejos, tengo tu pañuelo. Tu rastro está fresco.
La lluvia besa mi piel, pero ya nada importa, solo siento tu sangre. Te huelo, te siento. Noto hacia donde caminas. El corazón me golpea en la sién. El éxtasis se mezcla con tu fragancia.
Me he arrastrado hacia ti desde tan lejos...
Te excitas al creer que ves deseo en mis ojos, pero ellos no ven nada, están ciegos, son pozos que esconden mi verdadera intención. Quítate la máscara, yo muy pronto haré lo mismo. Llévame de la mano, te voy a enseñar lo frágil de la locura. ¿Acaso no me oiste aullar?
La luna nos mira y yo te lamo. Te muestro mi verdadera cara y te intentas deshacer de mis brazos, me clavas las uñas, pero yo no lo siento. En este cuento caperucita muere. No grites, no te defiendas, todo es rojo ya, hasta la luna que no para de mirarnos. Todavía hueles bien.
A veces es tan dulce...
Oh, tú no conoces lo quebradizo de la demencia...
Soy la luz del sol que funciona de noche, soy el candil que se enciende sin fuego. Me guío como el niño ciego que busca a su madre olfateando. No puedes estar muy lejos, tengo tu pañuelo. Tu rastro está fresco.
La lluvia besa mi piel, pero ya nada importa, solo siento tu sangre. Te huelo, te siento. Noto hacia donde caminas. El corazón me golpea en la sién. El éxtasis se mezcla con tu fragancia.
Me he arrastrado hacia ti desde tan lejos...
Te excitas al creer que ves deseo en mis ojos, pero ellos no ven nada, están ciegos, son pozos que esconden mi verdadera intención. Quítate la máscara, yo muy pronto haré lo mismo. Llévame de la mano, te voy a enseñar lo frágil de la locura. ¿Acaso no me oiste aullar?
La luna nos mira y yo te lamo. Te muestro mi verdadera cara y te intentas deshacer de mis brazos, me clavas las uñas, pero yo no lo siento. En este cuento caperucita muere. No grites, no te defiendas, todo es rojo ya, hasta la luna que no para de mirarnos. Todavía hueles bien.
A veces es tan dulce...
lunes, 8 de febrero de 2010
El Imperio de las opiniones
Un águila surcaba el cielo y otro águila los dirigía a la batalla. Era de oro, y bajo su pico y sus alas, estaban todos los pueblos sometidos a su poder. Prythones, Goideles, Caledonios y un largo etcétera.
Todos sucumbian ante su gloria, Boadica, Vercingetorix... Con paso firme se enfrentaban a la muerte sin pestañear, hombro con hombro, espalda con espalda, escudo con escudo. Soportando las mayores penalidades sin queja alguna, derramando su sangre y la de los contrarios, llegando a confundirse en una suerte de blasón.
Marchaban las legiones de férrea voluntad bajo el sol más abrasador, bajo la lluvia más hostigante, bajo el frío más cruel... Campañas en las Galias, campañas contra los Partos, campañas en Britania, campañas en Hispania, contra los barbari... Disciplina y orden. Sometimiento y lealtad.
No había otro lema.
Hoy Roma ha muerto, al menos su idea, pero sus métodos de conquista y colonización se han extrapolado a niveles menos ambiciosos pero con el mayor grado de crueldad.
Cantamañas que juegan con la historia y la realidad, manipulándola y tratando de venderla cuando no se trata de imponerla. Hace tiempo que perdieron el norte y tratan de someter una y otra vez a las personas su inquisitivo credo.
No aceptan la diversidad de opiniones ni se molestan por verificar sus teorías. Esto es blanco o es negro. Y si yo digo que es blanco es blanco, y si es negro es que es negro. Ahora bien, como tú no opines lo mismo que yo, eres un fascista.
Me hace gracia esa palabra, se ha usado para tantas cosas que ha perdido su significado. Fascista, dicen, y se quedan tan tranquilos. Lo dicen aquellos que tratan de imponer su realidad, que te juzgan por tener una opinión propia. Debe ser que ellos todos los días luchan por la libertad...
Fascista, te dicen, por salirte del redil. Por no tener una idea aborregada y alienada. Por no querer formar parte de su "imperio romano". Construyen su propio muro de Adriano para excluir y faltar al respeto a los que no piensan como ellos.
Igual los demás también deberíamos pasarnos el artículo 19 por el mismísimo forro...
viernes, 5 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Skill... Of Destruction
Cada vez que respirabas del mismo aire que yo, lo envenenabas y prefería morir de asfixia a compartir la misma bocanada.
Cada vez que hablabas sembrabas el pesimismo y la discordia. Tus palabras atravesaban la luz como un cuchillo caliente la mantequilla.
Cada vez que reías, un escalofrío recorría mi cuerpo y estremecía todas mis esperanzas.
Cada vez que sonreías, tu imagen aparecía en todas las pesadillas robándome el descanso.
Cada vez que tocabas algo, lo transformabas en algo vulgar y contaminado, como por obra de brujería.
Si, cada vez lo tengo más claro. Sin duda nos volveremos a ver... en el Infierno.
martes, 26 de enero de 2010
God Hate Us All
Los has oido rezar, murmurar con su mente palabras que mascan el odio. Habrás sentido su nauseabunda presencia, justo cuando te dabas la vuelta.
Los sentiste regocijarse con la miseria mundana que los arropa.
Todos se llaman hijos de Dios mientras afilan las piedras y empuñan los libros, cuando la tinta mata y se transforma en sangre. Escribieron palabras que borraron vidas.
No te dijeron nada de este lugar...
Donde el hombre inventó a Dios a su semejanza; el sucio páramo de la misantropía.
Con la misma mano con la que te ayudo a levantarte, te dibujo una sonrisa en la garganta que ahoga tu vida.
Te llamaron hermano, te cubrieron de oro, te susurraron dulces palabras, pero he visto hermanos quitarse la vida sin pestañear; he visto oro que se fundía y abrasaba hasta el alma; y he oido dulces palabras que encierran un veneno tan letal que mata lentamente.
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