miércoles, 10 de febrero de 2010

Poison Red

Pasas cerca del bosque una helada noche de invierno y aun así huelo tu aroma, un pañuelo de seda que se cae y me recuerda el olor de tus sueños. Entre la maleza me abro paso embriagado de una presa muy tentadora.

Oh, tú no conoces lo quebradizo de la demencia...

Soy la luz del sol que funciona de noche, soy el candil que se enciende sin fuego. Me guío como el niño ciego que busca a su madre olfateando. No puedes estar muy lejos, tengo tu pañuelo. Tu rastro está fresco.

La lluvia besa mi piel, pero ya nada importa, solo siento tu sangre. Te huelo, te siento. Noto hacia donde caminas. El corazón me golpea en la sién. El éxtasis se mezcla con tu fragancia.

Me he arrastrado hacia ti desde tan lejos...

Te excitas al creer que ves deseo en mis ojos, pero ellos no ven nada, están ciegos, son pozos que esconden mi verdadera intención. Quítate la máscara, yo muy pronto haré lo mismo. Llévame de la mano, te voy a enseñar lo frágil de la locura. ¿Acaso no me oiste aullar?

La luna nos mira y yo te lamo. Te muestro mi verdadera cara y te intentas deshacer de mis brazos, me clavas las uñas, pero yo no lo siento. En este cuento caperucita muere. No grites, no te defiendas, todo es rojo ya, hasta la luna que no para de mirarnos. Todavía hueles bien.

A veces es tan dulce...

lunes, 8 de febrero de 2010

El Imperio de las opiniones


Un águila surcaba el cielo y otro águila los dirigía a la batalla. Era de oro, y bajo su pico y sus alas, estaban todos los pueblos sometidos a su poder. Prythones, Goideles, Caledonios y un largo etcétera.

Todos sucumbian ante su gloria, Boadica, Vercingetorix... Con paso firme se enfrentaban a la muerte sin pestañear, hombro con hombro, espalda con espalda, escudo con escudo. Soportando las mayores penalidades sin queja alguna, derramando su sangre y la de los contrarios, llegando a confundirse en una suerte de blasón.

Marchaban las legiones de férrea voluntad bajo el sol más abrasador, bajo la lluvia más hostigante, bajo el frío más cruel... Campañas en las Galias, campañas contra los Partos, campañas en Britania, campañas en Hispania, contra los barbari... Disciplina y orden. Sometimiento y lealtad.

No había otro lema.

Hoy Roma ha muerto, al menos su idea, pero sus métodos de conquista y colonización se han extrapolado a niveles menos ambiciosos pero con el mayor grado de crueldad.

Cantamañas que juegan con la historia y la realidad, manipulándola y tratando de venderla cuando no se trata de imponerla. Hace tiempo que perdieron el norte y tratan de someter una y otra vez a las personas su inquisitivo credo.

No aceptan la diversidad de opiniones ni se molestan por verificar sus teorías. Esto es blanco o es negro. Y si yo digo que es blanco es blanco, y si es negro es que es negro. Ahora bien, como tú no opines lo mismo que yo, eres un fascista.

Me hace gracia esa palabra, se ha usado para tantas cosas que ha perdido su significado. Fascista, dicen, y se quedan tan tranquilos. Lo dicen aquellos que tratan de imponer su realidad, que te juzgan por tener una opinión propia. Debe ser que ellos todos los días luchan por la libertad...

Fascista, te dicen, por salirte del redil. Por no tener una idea aborregada y alienada. Por no querer formar parte de su "imperio romano". Construyen su propio muro de Adriano para excluir y faltar al respeto a los que no piensan como ellos.

Igual los demás también deberíamos pasarnos el artículo 19  por el mismísimo forro...

viernes, 5 de febrero de 2010

Members Only




No oirás nada, probablemente no oigas nada cuando pase...

lunes, 1 de febrero de 2010

Skill... Of Destruction


Una décima más de segundo y todo habrá acabado. No dejaré de presionar tu cuello, mientras me diriges una última mirada vacía y ciega, sin borrar ese sentimiento, mezcla de sorpresa, impotencia y súplica. Hasta tu último estertor sigue siendo molesto. Tus ojos muertos se quedan contemplando el vacío que provocaste, mientras estoy seguro que tu alma se pudre al mismo tiempo que tu ya inerte cuerpo. Sin duda nos volveremos a ver...

Cada vez que respirabas del mismo aire que yo, lo envenenabas y prefería morir de asfixia a compartir la misma bocanada.
Cada vez que hablabas sembrabas el pesimismo y la discordia. Tus palabras atravesaban la luz como un cuchillo caliente la mantequilla.
Cada vez que reías, un escalofrío recorría mi cuerpo y estremecía todas mis esperanzas.
Cada vez que sonreías, tu imagen aparecía en todas las pesadillas robándome el descanso.
Cada vez que tocabas algo, lo transformabas en algo vulgar y contaminado, como por obra de brujería.

Si, cada vez lo tengo más claro. Sin duda nos volveremos a ver... en el Infierno.

martes, 26 de enero de 2010

God Hate Us All




Los has oido rezar, murmurar con su mente palabras que mascan el odio. Habrás sentido su nauseabunda presencia, justo cuando te dabas la vuelta.
Los sentiste regocijarse con la miseria mundana que los arropa.

Todos se llaman hijos de Dios mientras afilan las piedras y empuñan los libros, cuando la tinta mata y se transforma en sangre. Escribieron palabras que borraron vidas.

No te dijeron nada de este lugar...

Donde el hombre inventó a Dios a su semejanza; el sucio páramo de la misantropía.

Con la misma mano con la que te ayudo a levantarte, te dibujo una sonrisa en la garganta que ahoga tu vida.

Te llamaron hermano, te cubrieron de oro, te susurraron dulces palabras, pero he visto hermanos quitarse la vida sin pestañear; he visto oro que se fundía y abrasaba hasta el alma; y he oido dulces palabras que encierran un veneno tan letal que mata lentamente.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Howling at the Moon




Tampoco he visto tantos amaneceres,
Tampoco me retumba tanto el corazón…
Nunca seré el hombre más bueno de la Tierra, pero al menos tampoco lo he intentado.
Tampoco he soñado con fragancias mortuorias,
Tampoco sentí su aliento en la nuca…
Solo que a veces me da por mirar atrás, pero me hice apóstata de tus sentimientos.
Tampoco recuerdo si su piel es fria,
Tampoco canté que la luna se apaga…
Y sin embargo hubo un día que lo creí todo, pero me hice ateo de mi corazón.

Si, le echaron cal a nuestra vida,
Si, tu eras la sangre y yo la herida,


Con la bilis en la boca intento no gritar, pero las palabras se me resbalan como un glaciar en el desierto. Ahora que tu pútrido veneno empieza a ser la miel más dulce. Ahora que no existe un antes ni un después. Ahora que mi vida no es más que un desesperado cadaver lascerado que susurra excitado en la penumbra, alumbrado solo por una consumida vela que se desvanece como las horas del verano.

domingo, 6 de diciembre de 2009

La Rabia de mi Silencio



Hoy no hay huella sobre la arena que la furiosa espuma de la mar no alcance a desdibujar. El salitre desgasta la roca como un corazón que se desgrana en suculentos pedazos para los cuervos.

La suerte es como un niño ciego que se arrastra hacia el llanto sordo de su madre.

Me deslizo por el olvido de tu recuerdo, mientras agonizo en mi propia espiral de destrucción.

Ayer, hoy, mañana... da igual. Ya nada importa.

Parado, contemplando dos ojos desconocidos mientras el mundo sigue dando vueltas.

Buscando eso que nunca espero encontrar, me arranqué el alma a pedazos y se la di de comer a los peces.

Calla, mi silencio está gritando con ira sorda y quema mis heridas...

Y me grita que la vida es una puta con tacones baratos, que se aleja como una hoja en otoño mecida por el viento anestesiado.